Esta hace referencia al
daño adicional o la revictimización que sufre una persona después de haber experimentado
la victimización primaria, esto como resultado de la respuesta social,
institucional o comunitaria hacia el delito o el sufrimiento de la víctima. Esto
hace referencia también a cómo el trato que recibe la victima tras haber sido
afectada por un crimen puede empeorar sus consecuencias, esto especialmente
cuando la sociedad, el sistema judicial o incluso las personas cercanas a ella
no la apoyan de manera adecuada.
Es decir, la victimización
secundaria ocurre cuando la respuesta social, legal o institucional al crimen o
al abuso cometido contra la victima resulta es un nuevo sufrimiento o en la ampliación
del daño, es importante mencionar que este daño adicional no es causado por el
agresor directamente, sino por el sistema de justicia, la sociedad, e incluso
las personas que deberían proteger a la víctima o apoyarla.
Ejemplos comunes de la
victimización secundaria:
·
Una víctima de abuso sexual
que es interrogada por la policía de manera insensible o agresiva, lo que puede
generar es un sentimiento de culpabilidad a la víctima.
·
Una persona que ha sufrido
violencia doméstica, y en lugar de encontrar apoyo en los servicios sociales o
en las autoridades (como suele suceder) es rechazada o minimizada por su situación.
·
En muchos casos de delitos
sexuales, la sociedad en general suele estigmatizar o culpabilizar a la víctima,
lo que puede generar en ella un aislamiento social, el rechazo o el juicio
moral, lo que aumenta el sufrimiento de la persona.
Este fenómeno puede
agravar el sufrimiento de la víctima, lo que puede prolongar su proceso de recuperación.
Es por ello que reconocer y abordar la victimización secundaria es crucial para
proporcionar un verdadero apoyo a las víctimas y evitar que su sufrimiento se
vea incrementado por una respuesta inadecuada.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario